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Cómo distinguir un espumante según su método de elaboración

Por su frescura y versatilidad, los espumantes son cada vez más elegidos para acompañar encuentros y comidas durante todo el año.

Cómo distinguir un espumante según su método de elaboración

¿Charmat o Champenoise?

Por su frescura y versatilidad, los espumantes son cada vez más elegidos para acompañar encuentros y comidas durante todo el año. Sin embargo, no todos los consumidores de vino saben cómo distinguirlos de acuerdo a uno de los aspectos más determinantes para el carácter de los mismos: su método de elaboración.

Alrededor del mundo existen distintos procedimientos para generar la segunda fermentación y sus consecuentes burbujas en un vino abse; sin embargo, los más utilizados son dos: el Charmat y el Champenoise. Si bien ambos métodos comparten gran parte del proceso de elaboración, se diferencian por el tipo de recipiente en el cual el vino realiza su segunda fermentación; por lo tanto, también darán estilos de espumantes muy distintos entre sí.
En el método Champenoise o Tradicional, usado para elaborar los grandes champagnes franceses, la segunda fermentación se realiza en el interior de las botellas, cerradas con tapa corona y acomodadas en la bodega en posición horizontal. Así, estos espumantes pasan largos meses en contacto con sus levaduras. Por el contrario, en el método Charmat, el vino realiza su segunda fermentación en tanques totalmente herméticos y preparados para resistir la presión que genera el gas carbónico.

Sin embargo, no todos los consumidores de vino saben cómo distinguirlos de acuerdo a uno de los aspectos más determinantes para el carácter de los mismos: su método de elaboración.

El método de elaboración determina el estilo de espumante que se obtendrá; por lo tanto, degustar un espumante también nos permite conocer cómo fue elaborado. En el caso del Champenoise -el método de la Champagne-, los vinos son más untuosos, complejos y elegantes. Durante la fermentación en contacto con sus lías se generan aromas secundarios como brioche, turrón, pan tostado, vainilla, chocolate blanco y café.
En los espumantes elaborados bajo el método Charmat, como en el tanque hermético no hay oxigenación y la superficie de contacto entre el vino y las levaduras es menor, se conserva más la frescura y la identidad frutal del vino base. Este tipo de espumantes suele mantener sus notas cítricas, frutales y florales, y ser de cuerpo más ligero que los tradicionales.
Por su complejidad aromática y su cremosidad en boca, los ejemplares elaborados bajo el método Champenoise pueden acompañar comidas de sabores definidos como ostras gratinadas, langostinos grillados o un risotto verde con hongos. En cambio, por ser más livianos y frescos, aquellos producidos bajo el método Charmat son más adecuados para beber como aperitivo o acompañar platos en los que predomina la frescura como el sushi y el ceviche.
Los espumantes de Luigi Bosca son elaborados bajo el método tradicional a partir de las variedades de la Champagne, Pinot Noir y Chardonnay, cosechadas en viñedos de más de 25 años implantados en Luján de Cuyo y Valle de Uco. Mientras que Luigi Bosca Bohéme Brut Nature permanece dos años sobre sus propias lías con el propósito de aportar cremosidad y complejidad aromática al vino, Luigi Bosca Brut Nature y Luigi Bosca Extra Brut lo hacen durante 18 meses. Es una colección de espumantes elegantes, concebidos para festejar y acompañar grandes momentos.

Cinco tips para disfrutar un espumante

1. Temperatura: Se recomienda servir entre 6 y 8°C los espumantes más jóvenes, y a 10°C los más añejos, ya que más fríos resultan más frescos pero menos expresivos.

2. Categoría: Todos los espumantes –independientemente del método de elaboración- se dividen en categorías de acuerdo a la cantidad de azúcar que contiene cada ejemplar: Nature, Brut Nature, Extra Brut, Brut, Demi Sec y Dulce. Mientras que los Nature presentan menos de 3 gramos de azúcar por litro, los Dulces tienen más de 40.

3. Servicio: La frapera es un aliado indispensable para enfriar el espumante y mantenerlo en la mesa a la temperatura adecuada.

4. Maridajes: No es necesario esperar una ocasión especial para beber un espumante. Es una bebida versátil que acompaña muy bien platos sencillos, como una ensalada o un sándwich, y sabores más complejos y definidos como el de las ostras.

5. Calidad: Un espumante de calidad se caracteriza por presentar una efervescencia fina, burbujas pequeñas y en columnas bien definidas, y una espuma persistente.