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Primavera: de nuevo brota la vida

Al igual que sucede con casi todas las plantas frutales, la vid tiene ciclos anuales que no solo dependen de su fisiología, sino también del impacto del ambiente en la misma y los trabajos agronómicos que se llevan adelante dependiendo de las necesidades de la viña.

Primavera: de nuevo brota la vida

Durante el lapso de un año, la finca pasa por dos estados bien diferenciados que duran aproximadamente 6 meses

Al igual que sucede con casi todas las plantas frutales, la vid tiene ciclos anuales que no solo dependen de su fisiología, sino también del impacto del ambiente en la misma -las distintas estaciones del año- y los trabajos agronómicos que se llevan adelante dependiendo de las necesidades de la viña.

Durante el lapso de un año, la finca pasa por dos estados bien diferenciados que duran aproximadamente 6 meses: una etapa productiva y una etapa de reposo, ya que las plantas necesitan descansar durante el invierno para alcanzar su productividad máxima en la siguiente vendimia. La fase conocida como dormancia o reposo invernal comienza en el otoño con la caída de las hojas, y durante esta etapa la vid acumula reservas en el tronco y las raíces para afrontar el invierno y recuperar energía. Ya en la primavera comienza la siguiente etapa: la fase vegetativa, que se inicia cuando aparecen los brotes y se extiende hasta después de la cosecha de los frutos.

Todo comienza con un pequeño brote que marca el resurgimiento de la vida en el viñedo y comienza a teñir de verde las fincas.

Si bien cada uno de los procesos que la vid atraviesa durante estas dos fases son determinantes para el desarrollo de los frutos y la elaboración del vino, todo comienza con un pequeño brote que marca el resurgimiento de la vida en el viñedo y comienza a teñir de verde las fincas. Por eso, la aparición de los primeros brotes o yemas en los sarmientos de la vid es un momento muy especial para los agrónomos de Bodega Luigi Bosca.

Luego del lloro, la savia alcanza los bordes de los sarmientos o ramas que fueron cortados durante la poda invernal y la planta da por concluido su reposo. Así, con los días más cálidos y las noches que ya no son excesivamente frías, la vid comienza su fase vegetativa con las reservas acumuladas en sus raíces y en el tronco. En esta instancia, las yemas de los sarmientos comienzan a hincharse hasta la separación de las escamas que los recubren y aparecen los primeros brotes verdes que posteriormente se convertirán en hojas.

Al marcar el inicio de la fase vegetativa, la brotación es trascendental para la posterior evolución de los viñedos; por lo tanto, los agrónomos son conscientes de que en esta etapa existen riesgos que deben ser meticulosamente controlados para obtener frutos sanos y de la más alta calidad. Estos primeros brotes deben ser especialmente protegidos de las heladas, ya que por debajo de los 0°C las yemas se congelan ocasionando un daño que puede llegar a ser irreparable para las plantas. Asimismo, el equipo de agronomía vigila atentamente la aparición de plagas para controlar cualquier síntoma que pueda perjudicar el desarrollo de los futuros frutos.

Actualmente, las fincas de Luigi Bosca se encuentran atravesando el proceso de brotación; por eso, todos los esfuerzos de la bodega están puestos en cuidar esos pequeños brotes llenos de esperanza de los que nacerán los racimos que cosecharemos en la vendimia 2023.