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Vinos blancos con carnes

Vinos blancos con carnes

La carne y el vino conforman el gran acuerdo argentino. Si bien históricamente esta combinación se asoció únicamente con los ejemplares tintos con cuerpo, estructura y taninos marcados, lo cierto es que el universo de las carnes es tan amplio e interesante que también existen alternativas para armonizar con vinos blancos.
Por eso, al momento de concebir los distintos acuerdos no se debe pensar únicamente en términos de carnes rojas y carnes blancas, sino considerando también las cocciones, tipos de preparaciones e incluso guarniciones que formarán parte del plato.
A continuación, cinco recetas con carnes para combinar con varietales y blends de cepas blancas:

Escabeches de aves: Los pollos, codornices y perdices en escabeche son una muy buena alternativa para un almuerzo de verano, ya que además de ser frescos y livianos son muy fáciles de preparar e incluso se consiguen ya listos para consumir en tiendas de productos gourmet. Estas preparaciones armonizan muy bien con blancos frescos, con algo de volumen y muy buena acidez, como Luigi Bosca De Sangre White Blend, que puedan equilibrarse con el vinagre y las especias típicas de los escabeches (laurel, tomillo y pimienta, entre otras).

Carnes maduradas: La maduración de carnes de vaca es tendencia a nivel internacional. Tal es así, que hoy muchos restaurantes omakase utilizan estos cortes -especialmente de la raza Wagyu- para incluirlos en sus piezas de sushi. Por su sabor potente y la sensación grasa que dejan en la boca, los niguiris de carnes maduradas crudas combinan a la perfección con los Gewürztraminer perfumados, untuosos y expresivos, como Luigi Bosca Gewürztraminer. Además, este vino de notas tropicales, cítricas y de flores blancas acompaña muy bien el tartar de carne madurada y su sabor alimonado característico.

Cordero al horno: La pata de cordero con vegetales y hierbas es el acompañante perfecto de un blanco crujiente, con volumen y muchas capas aromáticas, como Luigi Bosca Riesling Las Compuertas. Cuando es cocido al horno, el cordero no resulta tan grasoso como en otras preparaciones, sino que conserva muy bien su firmeza y su sabor intenso. Estos atributos, sumados a los sabores de los vegetales, lo convierten en un gran acuerdo con este Riesling expresivo, complejo y vivaz.

Codorniz confitada: El confitado es una técnica de cocción a baja temperatura que resalta especialmente el sabor sutil y la terneza de las piezas de codorniz. El sabor característico de estas aves armoniza inmejorablemente con vinos fluidos, con carácter, buena acidez y muchas capas aromáticas, como Luigi Bosca Chardonnay. Este vino equilibra muy bien su volumen y su frescura, realzando las sutilezas de la codorniz confitada.

All along his life, Alberto Arizu has been one of the main protagonists of many of the greatest changes and innovations of Argentinian vitiviniculture.

Pollo de campo a las hierbas: Por su textura crocante y su sabor untuoso y pronunciado, el pollo de campo al horno -condimentado con hierbas frescas, ajo y limón- combina muy bien con un blanco amplio y complejo de aromas intensos, como Finca Los Nobles Chardonnay. Este vino elegante, parcialmente criado en barricas de roble francés, es ideal para acompañar una gran diversidad de comidas como merluza austral con arroz salteado, risotto de langostinos y tablas de quesos.